El entorno de Altair a mediados del siglo XX

Entre la parcela original plantada de olivos –en la que en el futuro nacerá Altair– y las primeras construcciones, hay un extenso territorio de uso rural sin ocupar ni construir. Al oeste destaca el barrio de Nervión, con la Cárcel en el extremo norte y la Gran Plaza en su centro; el barrio de Ciudad Jardín. Lindando al sur destaca el Matadero. Al este del cauce del Tamarguillo aparece, totalmente edificado, el barrio de El Cerro del Águila, sobre terrenos del cortijo de Maestrescuela; junto a él se levanta la fábrica de HYTASA. Al este –aislada–, se distingue la torre-palacio de la Hacienda Su Eminencia.

El entorno de Altair en 1944. Haciendas y barrios construidos a ambos lados del Tamarguillo.

Tanto las parcelas de esta hacienda como la que ocupará en el futuro Altair son de buen tamaño y en 1944 estaban dedicadas al monocultivo del olivo, lo que explica la existencia de las haciendas; las parcelas intermedias son pequeñas y estaban destinadas posiblemente a huertas. Los límites sinuosos de algunas de estas últimas siguen el curso de un pequeño arroyo.